Pensamientos absurdos de una mente sin rumbo

sábado, 18 de mayo de 2013

32. La historia tradicional de un amor tradicional

Recuerdo haber escrito anteriormente sobre la explicación científica del amor. Comentaba sobre una duración aproximada de tres o cuatro años. Cuando se inicia una relación, en lo último que se piensa es en esto; uno empieza entusiasmado, emocionado, casi idiotizado, llegan al climax de la relación, al punto máximo de mieles derrochadas y empalagosas, para comenzar después un descenso que irremediablemente terminará llevando a pique al par de locos enamorados, van perdiendo el interés, la chispa, la magia. Si logran salir de la crisis podrían sostener la relación durante los años en que así estén dispuestos a hacerlo, porque habrán logrado encontrar el punto de equilibrio en el que sus vidas empatan, y la medida exacta en la que cada uno tiene que ceder. De esta manera surgen dos tipos de relaciones duraderas:
Ceden de manera equitativa. Son parejas que encontraron las cosas que hacen feliz al otro, y procuran mantenerlas. Identifican las molestias, y procuran amortiguarlas. Ambos están dispuestos a ceder, a intentar que funcione el proyecto de vida juntos, ya que nadie dijo que sea todo felicidad, se trata de estar dispuesto siempre a negociar.
Ceden de manera desigual. Es cuando uno de los dos desea, a como de lugar, conservar la relación; mientras el otro involucrado no está dispuesto a cambiar nada ni de él mismo, ni de la relación. Duran juntos porque el primero cede todo el tiempo, dobla las manitas y es incapaz de hacer valer sus propios deseos con tal de no molestar al otro, y terminan por acostumbrarse a esa vida donde todo funciona, gracias a las frustraciones de uno (y a veces de las frustraciones de los dos).
Opino que la segunda clase de parejas uno de los dos, sino es que ambos, viven una tortura eterna, que acaba cuando se colman uno del otro, o simplemente nunca se termina, se vive en una inútil sumisión y codependencia, dando vida a la clásica y triste historia tradicional de un amor tradicional. Conclusión: Falta de amor a sí mismo... No existe amor suficiente capaz de llenar el vacío de una persona que no se ama así misma.

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