Pensamientos absurdos de una mente sin rumbo

miércoles, 2 de marzo de 2016

48. La casa abandonada

Cuando creía que tendría su recuerdo clavado en un rincón de mi mente toda mi vida, cuando creía que nunca me dejaría amar a otra persona por apropiarse de casi la totalidad de mi ensangrentado corazón. Llegó un inquilino, que sin darme cuenta, le quitó el derecho de vivir ahí... "¿cómo te atreves inquilino malagradecido?" - le gritó - "mira que tomar este hogar sin podar el pasto, sin alimentar las aves, y dejando morir a sus mariposas".
El inquilino antigüo tenía mi corazón, como una guarida de refugio, llegaba solo cuando necesitaba abastecerse de cualquier cosa, lo tomaba y se iba, nunca regó las flores, ni pintó la casa, ni acarició las paredes, pero no quería dejarlo sin ese hogar, y en verdad pensé que sería mi tormento auto-inducido... hoy no lo es más. Tanto tiempo dedicando este espacio a él, hoy se fue sin decir adiós, sin yo misma saberlo. Gracias a quien lo hizo posible, gracias infinitas, curó mi descuidado corazón.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Soy frágil, no seas cruel...

© Miss Ironía, AllRightsReserved.

Designed by ScreenWritersArena